Separando las cosas, ella se rio, ella camino hacia el y no dijo nada, negando lo que ocurría.
El, en silencio con su intuición, una corazonada que no le paraba. Nunca quedo conforme con las respuestas, pero guardo silencio (salvo en ocasiones que lo preguntaba, sabiendo que le dirían que no), el era un convencido de las cosas, espero el momento preciso, no hi mas que esperar.
Ella lo increpó, le insulto, y hasta cosas en su contra publico, el error de el fue hacerse amigo de una chica y beber una cerveza con ella, fatal error para los ojos de ella.
Ella empezó a disfrutar otra música, tanto así que aquella que criticaba paso a ser parte de su "playlist", el seguía con su modo de ser, de ver las cosas.
Ella con otro muchacho, el solo (al cabo de un tiempo con una muchacha)
ella le decía a el muchas cosas, nunca reconoció nada.
El aguardo el momento.
Un día el le mostro su teléfono, sin problemas, sin temor a lo que ella pudiese encontrar, el pidió lo mis, ella acepto, pero al momento de revisar los mensajes de ella el teléfono fue arrancado de las manos de el, el entonces pregunto – ¿por qué me lo quitas? ¿Escondes algo muy importante? - ella por supuesto lo negó todo, el no hizo mas comentario, luego de eso ellos salieron de aquel bar de mala clase (según los gustos de el).
Al pasar el tiempo ellos retomaron una relación dejada hacia u tiempo.
Ellos retomaron su vida, hacían su vida de pareja, hasta aquel evento de la chica.
el quedo siempre con la impresión de que ella quería limpiarse alguna culpa, por lo cual, le decía muchas cosas, el siempre convencido de todo no hizo mas que oírla y negar lo que ella afirmaba, o mas bien decía lo que realmente sucedió.
Después de un tiempo fueron a beber unas copas, ella en un descuido deja su teléfono sobre la mesa, el jugando llega a los mensajes, descubre todo, el sale del bar y le pregunta por una ultima vez si era verdad lo que el presentía, ella sin poder desmentirlo, asiente con la cabeza.
Desastre.
El saca sus rabias, sus conjeturas no eran equivocadas, el no sabia que decir, solo pedía explicaciones, para que?, ni siquiera el lo sabia.
Las fechas eran su evidencia perfecta, la coartada estaba rota, no había más que hacer.
El puso en juego todo, no se conformo con nada.
Ella le dijo - tu tienes la ultima palabra-
El desesperado por encontrar el camino, ella desesperada por encontrar el camino.
Las cosas siguen un curso, el no sabe cual es...
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